<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Responsabilidad de la Agencia de Viajes &#8211; Turismo y Derecho</title>
	<atom:link href="https://www.turismoyderecho.com.ar/tag/responsabilidad-de-la-agencia-de-viajes/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.turismoyderecho.com.ar</link>
	<description>Todo el Derecho del Turismo y la actualidad turística en un solo sitio</description>
	<lastBuildDate>Thu, 19 Jun 2025 12:48:12 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1</generator>

<image>
	<url>https://www.turismoyderecho.com.ar/wp-content/uploads/2016/02/cropped-400dpiLogo-e1455835147814-1-32x32.png</url>
	<title>Responsabilidad de la Agencia de Viajes &#8211; Turismo y Derecho</title>
	<link>https://www.turismoyderecho.com.ar</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Agencia de turismo estudiantil deberá indemnizar a una adolescente que se fracturó durante su viaje de egresados</title>
		<link>https://www.turismoyderecho.com.ar/agencia-de-turismo-estudiantil-debera-indemnizar-a-una-adolescente-que-se-fracturo-durante-su-viaje-de-egresados/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[turismoyderecho]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 Jun 2025 12:23:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Jurisprudencia]]></category>
		<category><![CDATA[TurNoticias]]></category>
		<category><![CDATA[Agencias de Turismo Estudiantil]]></category>
		<category><![CDATA[Pagnutti]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad de la Agencia de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Travel Rock]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.turismoyderecho.com.ar/?p=5638</guid>

					<description><![CDATA[“PAGNUTTI, LUDMILA GIULIANA c/ TRAVEL ROCK SA Y OTROS s/ ORDINARIO” (60316/2018; juzg. N° 14 sec. N° 27) SENTENCIA CAMARA]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<dl id="encabezado" class="meta-info">
<dd></dd>
<dd><strong>“PAGNUTTI,</strong><br />
<strong>LUDMILA GIULIANA c/ TRAVEL ROCK SA Y OTROS s/</strong><br />
<strong>ORDINARIO”</strong> (60316/2018; juzg. N° 14 sec. N° 27)</dd>
<dd></dd>
<dd>SENTENCIA</dd>
<dd>CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO COMERCIAL</dd>
<dd>CAPITAL FEDERAL, CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES</dd>
<dd>29 de Mayo de 2025</dd>
<dd>Id SAIJ: NV46956</dd>
</dl>
<h4>SÍNTESIS</h4>
<p>Condenaron a una agencia de turismo estudiantil a indemnizar a una <abbr class="glossarizer_replaced" title="Persona menor de edad que cumplió trece años. ">adolescente</abbr> que se fracturó un pie mientras se encontraba realizando una actividad de trineo en el Cerro Catedral, en San Carlos de Bariloche, durante su viaje de egresada. Cabe destacar que a la joven la fue diagnosticada primariamente con un esguince de tobillo, pero posteriormente en un centro traumatológico le indicaron que tenía una fractura, de la que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. Enfatizaron que la actitud de la empresa, al haber permitido que la actora se deslizara por la nieve sin las condiciones mínimas y necesarias de protección, importó un expreso reconocimiento a la violación del deber de seguridad y de protección de la salud e integridad física de la accionante. Asimismo, agregaron que el servicio brindado por la aseguradora de salud no fue correcto ni acertado</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="https://www.turismoyderecho.com.ar/wp-content/uploads/2025/06/pagnutti-travel-rock.pdf" target="_blank" rel="noopener">VER FALLO COMPLETO</a></p>
<dl id="encabezado" class="meta-info">
<dd></dd>
</dl>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«E., L. G. y otro c/ Despegar.com.ar s/ ordinario»</title>
		<link>https://www.turismoyderecho.com.ar/e-l-g-y-otro-c-despegar-com-ar-s-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[turismoyderecho]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Jul 2023 22:45:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Jurisprudencia]]></category>
		<category><![CDATA[Air New Zeland]]></category>
		<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[Despegar.com]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad de la Agencia de Viajes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.turismoyderecho.com.ar/?p=3260</guid>

					<description><![CDATA[Agencia de turismo, responsabilidad de la agencia de viajes, indemnización, cancelación de vuelo, pandemia, coronavirus, incumplimiento del contrato, restitución de]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="p-titulo"><strong>Agencia de turismo, responsabilidad de la agencia de viajes, indemnización, cancelación de vuelo, pandemia, coronavirus, incumplimiento del contrato, restitución de sumas de dinero</strong></p>
<h4 class="mb32">SUMARIO</h4>
<div id="texto-sumario" class="mb32 texto-sumario">
<p>Cabe condenar a una empresa de venta de pasajes y paquetes turísticos por internet y a una línea aérea a indemnizar a dos consumidores por no haberles reintegrado el importe pagado ante la cancelación del viaje que habían contratado con motivo de la pandemia del virus Covid-19, puesto que la empresa de turismo incurrió en un incumplimiento contractual (art. 505 y cc. Código Civil y art. 10 bis, Ley 24.240) en la medida que no efectivizó los reintegros que correspondían a los actores. Resulta indudable la obligación de responder que pesa sobre las agencias de viajes por la adecuada ejecución de sus obligaciones asumidas contractualmente, sea que deban cumplirlas directamente o recaigan sobre otros prestatarios vinculados al negocio.</p>
</div>
<h4></h4>
<h4 class="mb32">SUMARIO</h4>
<div id="texto-sumario" class="mb32 texto-sumario">
<p>La responsabilidad de la agencia de turismo surge por la contravención al parámetro de diligencia que establecen las normas y en el deber general de atenerse a los buenos usos en la materia, tratándose de una aplicación más del principio de la buena fe, relevante en todo tipo de relación contractual y especialmente significativo en aquellas en donde la profesionalidad de una de las partes en la prestación de un servicio genera en la otra una legítima confianza basada en la experiencia y aptitud técnica.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
</div>
<div id="texto-sumario" class="mb32 texto-sumario">
<dl id="encabezado" class="meta-info">
<dd>SENTENCIA</dd>
<dd>22 de Abril de 2022</dd>
<dd>JUZGADO NACIONAL DE PRIMERA INSTANCIA EN LO COMERCIAL NRO 15. CAPITAL FEDERAL, CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES</dd>
<dd>Magistrados: Mariano Astorga</dd>
<dd>Id SAIJ: FA22130005</dd>
</dl>
<hr />
<h3><a href="https://www.turismoyderecho.com.ar/wp-content/uploads/2023/07/Despegar_2022.pdf" target="_blank" rel="noopener">Ver fallo completo</a></h3>
</div>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«Fontanellaz, Marta E. y otros c. Furlong Empresa de Viajes y Turismo S.A.»</title>
		<link>https://www.turismoyderecho.com.ar/fontanellaz-marta-e-y-otros-c-furlong-empresa-de-viajes-y-turismo-s-a/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[turismoyderecho]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Sep 2022 01:32:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Jurisprudencia]]></category>
		<category><![CDATA[Contrato de adhesión]]></category>
		<category><![CDATA[Contrato de Crucero]]></category>
		<category><![CDATA[Contrato de Viaje]]></category>
		<category><![CDATA[Deber de Información]]></category>
		<category><![CDATA[Fontanellaz]]></category>
		<category><![CDATA[Fontanellaz c. Furlong EVT]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad de la Agencia de Viajes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.turismoyderecho.com.ar/?p=4597</guid>

					<description><![CDATA[CNCom., sala C, 20/09/02, Fontanellaz, Marta E. y otros c. Furlong Empresa de Viajes y Turismo S.A. Contrato de viaje.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="post-body">
<p align="justify"><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">CNCom., sala C, 20/09/02, Fontanellaz, Marta E. y otros c. Furlong Empresa de Viajes y Turismo S.A.</span></p>
<p align="justify"><em><span style="color: #333333; font-family: Arial; font-size: medium;">Contrato de viaje. Crucero por el Caribe. Documentación necesaria para el ingreso a terceros países. Falta de visa. Agencia de viaje. Incumplimiento contractual. Deber de información. Responsabilidad. Condiciones generales de contratación. Contrato de adhesión. Interpretación contraria al predisponerte.</span></em></p>
<p align="justify"><em><span style="color: #333333; font-family: Arial; font-size: medium;">El tribunal omite aplicar las disposiciones de la Convención Internacional sobre contratos de Viaje Bruselas 1970 aplicables al caso.</span></em></p>
<p align="justify"><em><span style="color: #333333; font-family: Arial; font-size: medium;">La agencia de viajes también fue condenada porque no acreditó haber notificado fehacientemente a los viajeros que, además de la visa, debían llevar protector solar y como consecuencia de su negligencia sufrieron quemaduras por el sol.</span></em></p>
<hr />
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Publicado por Julio Córdoba en DIPr Argentina el 24/09/09, en ED, en JA y en LL 2003-B, 215, con nota de A. Borda.</span></p>
<hr />
<p><strong><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">2º instancia.- Buenos Aires, setiembre 20 de 2002.-</span></strong></p>
<p><strong><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada de fs. 309/321?</span></strong></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">El doctor Di Tella dijo: I. Marta Elisabeth Fontanellaz y Héctor Enrique Aracama, por sí y por sus tres hijos menores -M. E., N. H. y N. A.- se presentan a fs. 34/38 demandando a Furlong Empresa de Viajes y Turismo Sociedad Anónima para obtener el cobro de diez mil setecientos treinta y un dólares estadounidenses con ochenta centavos (U$S. 10.731,80), o lo que en más o en menos resultase de la prueba a producirse, con más sus intereses, las costas del juicio y el cómputo de la desvalorización monetaria si así correspondiese, suma que reclaman como resarcimiento en razón de los perjuicios que soportaron por el incumplimiento incurrido por la accionada, con respecto a las obligaciones que asumiera con relación al «paquete turístico» que contrataran con ellos, el que incluía un crucero por diferentes puntos del mar Caribe que detallan. Relatan una serie de inconvenientes que se les presentaron durante la mayor parte del trayecto programado, los que adquirieron tal magnitud que convirtieron lo que había sido previsto como un viaje de recreación y descanso en todo lo contrario. Señalan especialmente los trastornos que le ocasionaran la circunstancia de no haber sido informados por su contraria de la exigencia de tener pasaporte estadounidense para ingresar a Puerto Rico, uno de los puntos de escala en el viaje contratado.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Concretan su reclamo en la pretensión que se les reembolse la parte proporcional de lo pagado oportunamente en relación a los servicios no prestados, también los gastos asumidos en razón de los incumplimientos incurridos y, finalmente, se les indemnice el daño moral sufrido (ver fs. 37 ap. 1 y siguientes).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">A fs. 80/82 se presenta la demandada contestando la acción incoada en su contra, oponiendo excepción de incompetencia de la justicia en lo comercial, y solicitando la citación de un tercero y, finalmente, su rechazo total con costas. Luego de fundar su defensa previa y efectuar su relación de los hechos acaecidos a los actores, funda su posición en varias consideraciones, entre ellas la que de acuerdo a una de las condiciones generales convenidas, se la eximía de responsabilidad de la imposibilidad de viajar del pasajero debido a que su documentación no se encontrara en regla, por lo que las consecuencias de la omisión incurrida por sus contradictores recae sobre ellos. Agrega que, pese a ello, negando haber reconocido culpa alguna, realizó esfuerzos a fin de que el viaje de éstos retomase un desarrollo normal, mencionando en ese sentido haberse hecho cargo de la estadía en un hotel durante los días de navegación perdidos. También señala que la empresa de aviación contratada, por su parte, se responsabilizó por los tramos aéreos no volados, por lo que los gastos que ellos les insumieron a los reclamantes deberían justificarlos ante aquélla para obtener su erogación, solicitando por ello su citación en los términos del art. 90, incs. 1° y 2°, del Cód. Procesal (ver fs. 82 ap. VI).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">El a quo dispuso citar a American Airlines Inc. de acuerdo con lo preceptuado por el art. 94 del cuerpo legal mencionado (fs. 97), la que se presenta a fs. 110/114 contestando la demanda y solicitando su desestimación, con costas. Luego de una negativa general a lo pretendido por los actores, rechaza en particular adeudar la suma reclamada en la demanda, haber tenido alguna responsabilidad con relación a la falta de visa necesaria para el viaje a San Juan de los demandantes, que se hiciera cargo de su estadía en «Casa de Campo», etc. Además sostiene carecer de legitimación pasiva para ser demandada en este proceso y que, en el caso, existe culpa de la víctima por lo que no puede descargar en otros las pérdidas sufridas. Por último, objeta los montos de los rubros que integran la indemnización pretendida.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Luego de rechazada la incompetencia alegada (fs. 122) y tramitada la pertinente etapa probatoria, el señor juez actuante dicta sentencia a fs. 309/321 haciendo lugar parcialmente a la demanda. Esta decisión es apelada por la actora (fs. 323), la agencia de viajes (fs. 326) y por la señora Defensora de Menores (fs. 340 vta.), quienes se agravian a fs. 356/357, fs. 347/350 y a fa. 371/372, respectivamente, quejas que son replicadas a fs. 359/360, fs. 361/368 y a fs. 381.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Los antecedentes de la causa y la fundamentación jurídica dada por las partes han sido correctamente explicitados por el magistrado de la anterior instancia en los resultandos del fallo recurrido, a los que me remito, dándolos por reproducidos a los fines de este pronunciamiento.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">II. De acuerdo a lo reseñado precedentemente todas las partes intervinientes en este litigio han apelado la sentencia dictada en la primera instancia, no habiéndolo hecho la tercera citada. Dado los alcances de cada uno de los agravios expresados por ellas, me pronunciaré en primer término sobre el interpuesto por la agencia demandada y, posteriormente, sobre el deducido por los actores y por la señora Defensora de Menores de la anterior instancia.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">III. La empresa Furlong centra su primera impugnación en tanto el «a quo» la considera responsable de las consecuencias gravosas derivadas de la falta de visa diplomática por parte de los demandados para ingresar en alguna de las escalas previstas en su viaje por el mar Caribe.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">En esa dirección insiste en argumentos que fueron claramente desestimados en el decisorio recurrido, agregando alguno que no fue planteado oportunamente (ver fs. 80/82) y que por lo tanto, en virtud de lo preceptuado por el art. 277 del Código Procesal, resulta inaudible en esta instancia. Tal es el referente al mayor nivel cultural que cabría presumir poseen quienes contratan servicios de turismo internacional.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">A ello cabe agregar que también recién ante esta alzada se invoca expresamente lo preceptuado por el art. 1111 del Código Civil, por lo que como dice Llambías es una cuestión que debe quedar al margen de la litis («Tratado de Derecho Civil. Obligaciones», Buenos Aires, 1973, t. III, n° 2288 «in fine» p. 717/719). Mas esto no sólo sería –en principio- extemporáneo sino también, en su posible relación con las restantes quejas intentadas también resulta improcedente.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">IV. El principal agravio de la demandada se centra en sostener que, en virtud de lo previsto en una de las cláusulas de las condiciones generales, ella estaba exenta de responsabilidad ante «la imposibilidad de viajar por parte del pasajero debido a la falta de documentación en regla cualquiera sea la naturaleza de ésta» (fs. 76 vta.) y que, por lo tanto, no le corresponde resarcir los perjuicios que dicen haber sufrido los accionantes por haber carecido de la visa respectiva para ingresar en territorio dependiente de los Estados Unidos de América.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Este planteamiento debe ser analizado, según es mi entender, partiendo de la valoración del vínculo que unió a las partes. En ese orden de cosas, teniendo en cuenta la documentación acompañada y las afirmaciones efectuadas por las partes, en especial la demandada (fs. 76/82), nos encontramos ante la contratación de un tour turístico que por su naturaleza, su instrumentación y el contenido de sus cláusulas debe ser considerado un contrato de adhesión (esta Cámara, sala B, 27/IX/1977, en «Sztokhamer Rubén c. Touring Viajes S.A.», ver ED, 77-303; Farina, «Contratos comerciales modernos», 2ª ed., Buenos Aires, 1999, n° 542/543, p. 729).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Partiendo de ello sólo cabe –a mi entender- una valoración negativa con respecto a la pretendida fundamentación de los agravios expuestos por la accionada, convicción que sostengo en la reiterada jurisprudencia de este tribunal toda vez que, encontrándonos ante un típico contrato de adhesión, redactado en base a las cláusulas predispuestas por la agencia turística, dado que es suscripto en un formulario impreso con su membrete (fs. 76 y vta.), éstas deben ser analizadas e interpretadas, en caso de duda, oscuridad o silencio en su redacción, en contra de aquella parte que impuso su texto a la otra (esta sala, 19/06/1998, en «Contreras Erin Luis c. Dolera Nelly Haydeé y otros, ver LL 1998-E, 709 fallo n° 98.027; DJ, 1999-1-218; ídem, 15/12/1998, en «Demucci Marcelina Esperanza c. Círculo de Inversores S.A. de Ahorro para fines determinados y otro», ver ED, del 02/09/199 fallo n° 49.490; LL 1999-D, 627; DJ, 1999-3-270; etc.).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">En esa dirección, considero que los alcances excluyentes de toda responsabilidad en el caso que pretende atribuirle la accionada a la cláusula «DOCUMENTACION», que se encuentra entre las condiciones generales contractuales expuestas a fs. 76 vta., no puede ser aceptada dado que esa estipulación accesoria debe ser subordinada a las obligaciones principales asumidas por la empresa turística, como son –entre otras- las de asesoramiento, colaboración y control con respecto a toda la documentación y trámites personales a cargo del viajero que sean imprescindibles para efectuar el «tour» convenido. Esta conducta contractual no ha sido cumplida por la apelante porque, aparte de no haber aportado pruebas en ese sentido, es evidente que en virtud de lo establecido por la mencionada cláusula de las condiciones generales la documentación para efectuar el viaje debía estar en su poder 20 días antes de la salida para obtener las visas necesarias para realizarlo (ver fs. 76 vta.). Esta concreta estipulación, evidentemente, pone a cargo de la recurrente la tramitación de la autorización diplomática para ingresar en los países que exigen ese trámite previo, trámite que no se ha probado –ni siquiera se ha invocado- que fuese de estricto cumplimiento personal de parte del viajero, que no pudiese ser suplido por terceros.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Reafirmando esta obligación de asesoramiento y colaboración, tal como se señala en la correcta sentencia en examen, el testigo Campo que se desempeñara como gerente de ventas de «Furlong» declara que en la práctica de este tipo de contratación, la empresa de turismo le solicita antes del viaje al turista su documentación (ver fs. 230 resp. a la 9ª ampl. de la tercera), respuesta que coincide con lo establecido en la primera parte de la mentada cláusula de fs. 76 vta. No empece a ello, lo agregado en la segunda parte de esa norma que se refiere expresamente a la eximición de responsabilidad para el caso de que la documentación no se encuentre en regla o sea que tenga defectos o vicios que la invaliden para cumplir con sus fines.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">V. Por último y con respecto a este aspecto de los agravios de la demandada, tal como se ha señalado en la cláusula en cuestión tiene una redacción oscura, dado que se contradicen lo expuesto en su primera parte que textualmente dice «La documentación necesaria para viajar y obtener las visas correspondientes deberá obrar en poder del organizador 20 días antes de la salida» o sea las visas serían tramitadas después de estar los documentos en poder de la agencia, con la interpretación extensiva que pretende darle la apelante a lo preceptuado en su segunda parte.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Los alcances de lo convenido al respecto por las partes, en tanto implica la posibilidad de eximir de responsabilidad a la predisponente del contrato de adhesión, dado su defectuosa redacción, debe ser interpretada en contra de su redactora, tal como lo ha resuelto reiteradamente este Tribunal (ver fallos citados).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Consecuentemente, no resultando excluyente de su obligación de resarcir el perjuicio sufrido por los actores, sus restantes alegaciones sobre su actitud asumida ante la emergencia que les ocurriera, no son suficientes según es mi opinión, por lo que debe rechazarse la impugnación intentada en el ap. II de fs. 347/350.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">VI. El segundo de los agravios expuestos por la demandada (ver fs. 348 vta. ap. III) se refiere a la omisión incurrida por el «a quo» de no condenar a la tercera citada por auto de fs. 97 en los términos del art. 94 del Código Procesal.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Esta posición, aparte de ser incongruente por sus fundamentos con la asumida en el escrito de fs. 347/350, no puede progresar toda vez que «American Airlines» no fue demanda en autos, compareciendo al solo efecto de que la sentencia a dictarse pueda serle oponible en un posible juicio a promover por la demandada, quien fue la que solicitó su emplazamiento (fs. 80/82 ap. VI), razón por la cual no es procedente considerarla susceptible de ser condenada tanto en lo principal como en lo accesorio.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: Medium;">Si «Furlong» considera que la empresa aérea es responsable exclusiva o parcialmente de los perjuicios sufridos por los actores, de cuya indemnización debe hacerse cargo, es mediante el pertinente litigio contra ese ente donde puede obtener el reintegro de las sumas que debe pagar por lo que ha sido condenada en este juicio, y –además- donde pueda invocar los alcances de la cosa juzgada con respecto a lo que en éste hubiese sido dirimido contra esa tercera (esta sala, 6/10/2000, en «Federación Argentina de Cooperativas Agrarias c. Boulocq Raúl Aníbal y otro»; etc.).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">En ese sentido se ha pronunciado la Corte Suprema de Justicia de la Nación, tribunal que ha sostenido que si la persona fue traída a juicio en el carácter de tercero interesado, en los términos del art. 94 del Código Procesal, el principio de congruencia obsta a la posibilidad de que se la condene, toda vez que la citación sólo tiene como finalidad que la sentencia a dictarse pueda serle oponible en un eventual proceso ulterior (06/10/1992, en «Baumgartner Mario E. y otros c. Jockey Club).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: Medium;">No obsta a lo expuesto la entrada en vigencia de las reformas introducidas por la ley 25.488 (ver art. 4°), dado que su intervención en este litigio tuvo los alcances limitados que establecía la normativa en virtud de la cual fue citada, por lo que otorgarle a la sentencia –en lo que a ella respecta- un mayor alcance implicaría la posibilidad de lesionar gravemente su derecho constitucional de la defensa en juicio (art. 18).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Por ello, estimo que este aspecto de la queja de la demandada también debe ser desestimada.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">VII. También pide esta parte se revoque la sentencia en examen en tanto no impone las costas a «American Airlines» que fueran devengadas con motivo de su citación (ver fs. 349 vta. ap. IV).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Esta pretensión es inaudible. En efecto, ante los términos de la condena dispuesta en el fallo de fs. 309/321, la mencionada empresa solicitó su aclaración a fs. 328, en virtud de lo cual el doctor V. amplió su veredicto a fs. 332 imponiendo expresamente a cargo de «Furlong» el pago de las costas generadas por la intervención en juicio de la tercera citada, auto que fue notificado a ésta a fs. 334, la que guardó silencio, por lo que debe considerarse que se encuentra consentido.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Consecuentemente, este aspecto del recurso de la demandada –a mi entender- debe ser rechazado.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">VIII. Finalmente los pretendidos agravios que se esbozan a fs. 350 (ap. V y VI), no reúnen los requisitos exigidos por el art. 265 del Código Procesal para ser considerados una «crítica concreta y razonada» de las conclusiones del fallo recurrido que la accionada considera agraviantes para su legítimo derecho, crítica que debió centrarse en cada uno de los fundamentos expuestos por el primer sentenciante en la parte pertinente de su decisorio a fin de desvirtuar la validez de sus conclusiones. Por el contrario, «Furlong» se limitó a formular su disconformidad con la sentencia recurrida sin fundamentación que cumpliera con los parámetros preindicados, circunstancia que resulta ser suficiente para considerar desierto el recurso en lo que respecta a esa parte de su escrito de agravios.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Sin perjuicio de lo expuesto y a mayor abundamiento, las especiales circunstancias en que se dio el incumplimiento contractual de la empresa de turismo involucraron como es lógico el ámbito anímico del grupo familiar que representaban los actores –padre, madre e hijos, algunos menores de edad-, todo acaecido lejos de su hogar y en países extranjeros.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Estos aspectos han sido tenidos en cuenta por el primer sentenciante para valorar correctamente las pruebas aportadas y disponer, en otros rubros, la condena a resarcir el daño moral ocasionado a los demandantes. Sus fundamentos, tal como se adelantó, no han sido conmovidos por los pretendidos agravios por lo que corresponde estar a las condenas allí dispuestas.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">IX. La primera de las quejas que formulan los actores se refiere a los gastos que dicen haber tenido que solventar con motivos de diversos traslados en automotores que detallan (ver fs. 356/357 ap. 1°).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Al respecto, estimo que si bien no se han presentado en la causa los elementos justificativos correspondientes, estas erogaciones aparecen como consecuencia normal de los avatares que debieron soportar los accionantes ante la conducta incumplidora de su contraria, siendo su descripción adecuada a las circunstancias del caso, por lo que cabe considerarlos comprobados más allá de la existencia minuciosa de comprobantes documentales.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Consecuentemente, valorando prudencialmente la cuestión, considero que debe ampliarse la condena dispuesta en primera instancia incluyendo este rubro que justiprecio en un monto de ochenta dólares estadounidenses (U$S 80) a la fecha de la sentencia apelada (art. 165, ley ritual), suma que producirá intereses de acuerdo a lo determinado por el «a quo» en la sentencia en examen.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">X. Corresponde ahora que me pronuncie sobre los agravios emitidos por los actores a fs. 356/357 con respecto al monto de la indemnización dispuesta por el «a quo» con respecto al perjuicio moral soportado (fs. 356 vta. ap. 2°), a los que se adhiere el señor Defensor de Menores de Cámara a fs. 371/372.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Al respecto, es evidente que si bien nos encontramos en un ámbito contractual, no es menos cierto que los perjuicios ocasionados por los incumplimientos incurridos por la empresa turística, tal como se adelantó, han afectado a un grupo familiar, que incluía menores de edad, que se habían alejado de su ámbito permanente con la intención de disfrutar la grata experiencia de un viaje de placer, por una zona que es de generalizado conocimiento como ideal para tales eventos. Por el contrario, los actores debieron enfrentar una serie de inconvenientes que frustraron en gran medida sus intenciones iniciales, con el consiguiente agobio anímico y, además, con erogaciones extraordinarias no previstas.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Asimismo, cabe poner de resalto con respecto a la valoración de este rubro que su carácter resarcitorio no necesariamente debe guardar proporción con el daño material, pues no es un accesorio de éste sino que se trata de una lesión de índole diferente, no obstando en nada en que sea mayor o que exista con prescindencia de éste (esta sala, 24/08/1994, en «Álvarez Fernández María c. Empresa Juan Manuel de Rosas»), pues intenta compensar las perturbaciones sufridas en las afecciones internas y en la tranquilidad anímica de la víctima (esta sala, 08/09/2000, en «Varela Francisco David c. Riquelme Daniel Osvaldo»; etc.).</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Por ello es mi opinión, de acuerdo con lo preceptuado por el art. 1078 del Cód. Civil, que se debe hacer lugar parcialmente a este reclamo, aumentándose a un mil quinientos dólares estadounidenses (U$S 1500) la indemnización por daño moral correspondiente a Marta E. Fontanellaz y a Héctor E. Aracama, respectivamente, y a la de setecientos cincuenta de igual moneda (U$S 750) la fijada para cada uno de sus hijos, todo ello determinado también a la fecha del fallo recurrido.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">XI. Teniendo en cuenta lo expuesto precedentemente, voto por que se confirme la sentencia de fs. 309/321 en lo principal que decide y se la reforme de acuerdo con lo propuesto en los apartados IX y X que anteceden.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Las costas de esta instancia, en virtud del principio establecido por el art. 68 del Código Procesal, deberán ser soportadas por la demandada.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Por análogas razones los doctores Monti y Caviglione Fraga adhieren al voto anterior.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial; font-size: medium;">Por los fundamentos del acuerdo que antecede, se confirma la sentencia recurrida en lo principal que decide, modificándosela según surge de los apartados IX y X. Las costas de esta instancia deberán ser abonadas por la demandada.- H. M. Di Tella. J. L. Monti. B. B. Caviglione Fraga.</span></p>
<hr />
<p><span class="post-author">Publicado por Julio César Córdoba </span><span class="post-icons"><span class="item-action"><a title="Enviar la entrada por correo electrónico" href="https://www.blogger.com/email-post.g?blogID=5817567307760094059&amp;postID=4934591832211192067"><span class="email-post-icon"> </span></a></span></span></p>
<hr />
</div>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«Orsi, Ana María y otro c/ Despegar.Com.Ar SA y otro s/ ordinario»</title>
		<link>https://www.turismoyderecho.com.ar/orsi-ana-maria-y-otro-c-despegar-com-ar-sa-y-otro-s-ordinario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[turismoyderecho]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 02 Jul 2021 22:51:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Jurisprudencia]]></category>
		<category><![CDATA[Ana María]]></category>
		<category><![CDATA[Contrato de Turismo]]></category>
		<category><![CDATA[Deber de Información]]></category>
		<category><![CDATA[Despegar.com]]></category>
		<category><![CDATA[Orsi]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad de la Agencia de Viajes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.turismoyderecho.com.ar/?p=3266</guid>

					<description><![CDATA[Contrato de turismo, servicios aéreos, Derecho aeronáutico, responsabilidad solidaria, responsabilidad de la agencia de viajes, deber de información &#160; TEXTO]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="p-titulo"><strong>Contrato de turismo, servicios aéreos, Derecho aeronáutico, responsabilidad solidaria, responsabilidad de la agencia de viajes, deber de información</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<h4 class="mb32">TEXTO</h4>
<div class="mb32 parte-estilo">
<p>Corresponde confirmar la resolución de grado en cuanto admitió una demanda incoada por el adquirente de un pasaje aéreo contra la aerolínea comercial y un agente de turismo aeronáutico, con motivo de los daños y perjuicios sufridos como consecuencia de la cancelación de un vuelo previsto. En ese marco, cabe señalar que aún cuando la actividad del agente de turismo sea valorada como un simple caso de intermediación, resulta evidente su responsabilidad en tanto no cumplió con la obligación a su cargo, pues ante la imprevista cancelación del tramo de ida, no acreditó haber informado adecuadamente las condiciones de la contratación (respecto a la posibilidad de utilizar el tramo de regreso o no), o que lo hubiera hecho con anterioridad a la compra.</p>
<p>Ello la responsabiliza aun cuando efectivamente fuera la aerolínea la que estableció las condiciones de contratación o quien decidió cancelar el vuelo con destino a Mar del Plata, pues fue indudablemente la encargada de comercializar las plazas y debió haber asesorado e informado a los pasajeros en su carácter de agente de viajes, tanto en la etapa precontractual, como con posterioridad a la venta de los tickets.</p>
</div>
<hr />
<p>SUMARIO DE FALLO</p>
<p>16 de Octubre de 2019</p>
<p>Id SAIJ: SUN0029102</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Responsabilidad de las Agencias de Viajes. Por Cecilia MOLINARI</title>
		<link>https://www.turismoyderecho.com.ar/responsabilidad-de-las-agencias-de-viajes-por-cecilia-molinari/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[turismoyderecho]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 May 2019 01:49:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Agencias de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Cecilia Molinari]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Defensa del Consumidor]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad de la Agencia de Viajes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.turismoyderecho.com.ar/?p=2251</guid>

					<description><![CDATA[RESPONSABILIDAD DE LAS AGENCIAS DE VIAJES Por Cecilia MOLINARI * 1. INTRODUCCIÓN. Para poder tener una idea correcta del régimen]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><span style="font-size: large;"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><b>RESPONSABILIDAD DE LAS AGENCIAS DE VIAJES</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Por</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b> Cecilia MOLINARI *</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>1. </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>INTRODUCCI</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Ó</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>N.</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Para poder tener una idea correcta del régimen de responsabilidad del agente de viajes, primero debemos preguntarnos sobre la naturaleza jurídica y concepto de “agente”.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Es aquella persona que asume de manera estable el encargo de promover, por cuenta de otra y mediante retribución, la conclusión de uno o más contratos. De ésta definición se desprende que el agente es un intermediario pero, cuando hablamos de turismo, el agente no es solo eso, sino que también puede ser organizador de viajes, de acuerdo a lo establecido por el Art.1 LAV y, anteriormente, por la Convención de Bruselas al diferenciar entre contrato de organización de viaje y de intermediación de viaje. Concepto que, aun cuando dicha norma se encuentre derogada, tomaremos a los fines académicos.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Así las cosas, su actuación primordial consiste en la oferta de servicios turísticos que están conformados por transporte, alojamiento, excursiones, seguros de salud y accidentes, actividades culturales, de ocio, etc. En definitiva, el encargado de promover la celebración de todos los contratos que sean necesarios para cumplir con el entramado de la actividad turística. Pero nada le impide ofrecer servicios individuales de turismo, en el carácter de intermediario entre el prestador del servicio y el turista. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Volviendo al concepto de AGENTE DE VIAJES que esboza Fernández y que ya fuera referido al hablar de la regulación de la ley 18.829, el agente de viajes es un intermediario u organizador, según sea el caso, cuya actividad principal consiste el ofrecer por cuenta y orden de terceros, sean estos organizadores o prestadores directos, paquetes turísticos o contratos individuales de turismo, percibiendo por ello una remuneración denominada comisión (como toda actividad mercantil, se presume onerosa salvo prueba en contrario).</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">En la práctica turística se suele hablar de “agente de viajes” solo para referirse al intermediario o minorista, refiriéndose como “organizador” usualmente al hablar de mayorista o tour operadores. Esto no siempre es así, pues ambos son agentes de viajes, como se desprende de la LAV y del RAV, englobando en este concepto tanto a organizadores como intermediarios. Por otra parte, nada impide que un organizador venda directamente sus servicios al turista (actuando en la doble función de organizador/comercializador) y tampoco hay norma que impida que el intermediario organice paquetes y los venda al turista (reuniendo también el doble carácter). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">En conclusión, al hablar de agente de viajes, nos referimos a ambos conceptos indistintamente, salvo que se haga puntualmente alguna salvedad.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">¿Es un MANDATO? Dicen Puig y Vitta (citando a Vitolo) que el agente de turismo es un mandatario que celebra los contratos por cuenta y orden de terceros, percibiendo una comisión por su labor; pero también reconocen que excepcionalmente puede resultar prestador directo de alguno o todos los servicios ofrecidos.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Según Fernández, el agente ofrece los viajes todo incluido o “a forfait” pero puede además ofrecer servicios puntuales y, en ocasiones, ser el prestador directo de alguno/s de los mencionados servicios. Por tanto, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>el concepto de intermediario o mandatario no alcanza para describir la realidad del negocio jurídico turístico</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. Para el mencionado autor, el agente siempre actúa entre dos partes de la relación de turismo: por un lado, el prestador directo del servicio turístico y, por otro, el consumidor final: el turista. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Explica Fernández que, según la LAV, la agencia minorista (AT) puede dirigir su actividad exclusivamente a sus propios clientes, mientras que la mayorista/minorista (EVT) puede ofrecer sus servicios, además, a otros agentes y/o a terceros. Pero tanto una como otra pueden ser, en el ámbito de su competencia (solo para clientes o para cualquiera), intermediarias u organizadoras, según qué tipo de actividad del Art.1 LAV o Art.2 RAV realicen.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Ahora bien, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>¿QUE TIENE QUE VER TODO ESTO CON LA RESPONSABILIDAD?</b></i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Actualmente, con todo el plexo normativo desplegado por el CCC y la LDC, la diferenciación entre intermediario y organizador ha perdido interés para el régimen de responsabilidad de los agentes de viaje, división que subsiste a los fines netamente conceptuales. Asimismo, en la mayoría de los casos se advierte la tendencia jurisprudencial a resolver los conflictos por aplicación preferencial de las normas protectorias, pero esto no siempre fue así. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>2.</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b> RÉGIMEN DE LA LAV Y RAV. </b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">El </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>art.14 RAV (1972) </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">trata la responsabilidad de las agencias, con un texto bastante confuso (y frecuentemente declarado inconstitucional), que dice: las agencias de viaje serán responsables por cualquier servicio que hayan comprometido ellas, sus sucursales o sus corresponsales, siempre que no estén comprendidas en el párrafo siguiente. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>Quedan eximidas de toda responsabilidad frente al usuario</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>no mediando culpa, dolo o negligencia de su parte</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, cuando sean </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u><b>intermediarias</b></u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> entre las empresas de servicios y los mencionados usuarios, siempre y cuando tales empresas desarrollen sus actividades sujetas a un reglamento o legislación aprobado por autoridad competente, que establezca las modalidades de contratación entre empresas y los usuarios.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Tomaba así, casi textualmente, el régimen diseñado dos años antes por la Convención de Bruselas de 1970.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Para Silvestre</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote1sym" name="sdfootnote1anc">1</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, la exención de responsabilidad no mediando culpa o dolo de la agencia intermediaria, lo era </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>siempre y cuando</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> las actividades de las empresas cuyos servicios se ofrezcan, se hallen sujetas a un reglamento o legislación que establezca las modalidades de contratación entre la empresa y los usuarios (en nuestro sistema, que la empresa prestadora u organizadora, estuviera sometida a las disposiciones de la ley 18829 y el decreto 2182/72; se encontrara inscripta en el registro pertinente y cumpliera con las demás exigencias).</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">La prueba de ausencia de sujeción a reglamento, nunca puede ser puesta a cargo del usuario (esto pasó en “</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>Giambelluca c/ Nabil Travel Service SRL</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">”).  La exigencia a la intermediadora de operar con empresa sujeta a reglamento o legislación, es una </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>condición necesaria</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> para que opere la exención de responsabilidad y por tanto sólo exigible a la intermediaria.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">La ausencia de sujeción a reglamentación de la empresa organizadora, cuyos servicios ofrece la intermediaria, acarrea directamente la responsabilidad de ésta última (Silvestre).</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Por su parte, Barreiro</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote2sym" name="sdfootnote2anc">2</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> sostiene que la citada normativa resulta hoy inaplicable a cualquier relación de consumo, tal como la que surge entre un pasajero que adquirió a título gratuito u oneroso para su uso particular o el de su grupo social o familiar, un servicio turístico a una agencia de viajes. Por el contrario, dicha relación es regida por la LDC y las normas del nuevo Código Civil y Comercial; como veremos más adelante. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>3</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>. </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>RÉGIMEN DE LA CONVENCIÓN DE BRUSELAS (Ley 19.91</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>8</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>).</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Distinguía, como vimos, el contrato de organización de viaje del contrato de intermediación de viaje, entendiendo a ambos dentro de la categoría global de contrato de viaje (Art.1). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">El Art.2 establecía el ámbito de aplicación, para todos los contratos celebrados por un organizador o intermediario, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>cuando el establecimiento principal o la residencia habitual de éstos, se encuentre en un estado contratante</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. Aclaraba además que </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>si el estado contratante posee legislación especial más favorable, se aplica ésta última. </b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Es decir, entendemos que incluso durante el lapso en el que la Convención estuvo vigente para Argentina, a partir de la sanción de normas protectorias del consumidor y usuario (1994: CN y LDC y todas sus reformas) éstas resultaban aplicables con preferencia, por el texto mismo de la norma convencional. Para Barreiro, la misma CCV habilitaba la procedencia del régimen especial más favorable de la LDC. Ello obedecía sin duda, a que la CCV otorgaba un mínimo de protección a los usuarios, que podía ser ampliado por los Estados contratantes.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Conforme ello, cabe concluir que la responsabilidad prevista de la ley 19.918 (CCV) dejó de ser aplicable desde antes de que se produjera su derogación, por imperio de la ley de defensa del consumidor, que desplazó el sistema de responsabilidad de las agencias de viajes frente a los viajeros usuarios previsto en la normativa específica.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">En la Convención, se refieren a la RESPONSABILIDAD las siguientes normas: </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u><b>Responsabilidad del organizador</b></u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: pesaba sobre este una </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>responsabilidad subjetiva</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>con presunciones de culpa</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> y a la vez </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>limitada o tarifada</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> a los montos que se establecen (</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>determinados en FRANCOS y diferentes montos según sea daño corporal, daño material o cualquier otro daño causado</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">).</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">El incumplimiento en la organización del viaje, ya sea total o parcial, no trae consecuencias, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>si el agente prueba que ha obrado como un diligente organizador de viajes</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> (</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>conf art. 13</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">).</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Si las distintas prestaciones (transporte, hotelería u otras), </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>son realizadas por el organizador</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, éste resulta responsable por ellas, conforme la regulación de tales servicios (Art.14)</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">En cambio, si </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>son realizadas por terceros</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> también es responsable el organizador, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>salvo</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> que pruebe que se ha comportado como un </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>diligente organizador de viajes</i></span></span> <span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>en la elección de la persona que realiza el servicio</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> (</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Art. 15</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">). Además, la responsabilidad era limitada y tarifada, conforme lo establecido en el contrato o, en su defecto, por las normas del Art.13.</span></span></p>
<p align="justify">“<span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>Culpa in eligendo”</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: Con relación a esta causa de eximición de responsabilidad, un fallo</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote3sym" name="sdfootnote3anc">3</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> aplicó la convención de Bruselas liberando al organizador de responsabilidad, entendiendo que fue </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>diligente y adecuada la elección del prestador del servicio</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: small;">La actora había contratado por intermedio de una agencia de viajes, con la operadora mayorista Nabil Travel Service SRL, un viaje turístico a Sicilia, Grecia y Egipto. Para el transporte, la agencia organizadora contrató el servicio de trenes explotado por el estado Egipcio. El tren que la transportaba, fue atacado por un grupo terrorista que actuó con ametralladoras; una bala atravesó la ventaniila del camarote e impactó en la cara de la víctima, produciéndole diferentes daños.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u><b>Responsabilidad del Intermediario</b></u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: La responsabilidad era también </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>tarifada y de naturaleza subjetiva</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, pero </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>sin presunciones de culpabilidad</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">El art.22 decía que el intermediario </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>será responsable de toda falta que cometa en la ejecución de sus obligaciones</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, debiendo apreciarse dicha culpa en relación con los deberes que incumben a un </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>intermediario de viajes diligente</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. En el mismo artículo se establecía expresamente que el intermediario </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>no responderá por el incumplimiento total o parcial de los viajes, estadías u otros servicios que constituyan el objeto del contrato</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">El límite de responsabilidad era, no obstante, tarifado, a un máximo de 10mil FRANCOS.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Por su parte, el </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>art. 19 inc. 2</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> de la ley 19918, refiriéndose a los intermediarios de viaje, los consideraba organizadores de viajes y, por lo tanto, responsables frente al usuario, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>cuando en el contrato que suscriben con el viajero no especifican que actúan en calidad de intermediario de un organizador e informan el nombre y demás datos del mismo</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>EXCEPCIONES A LA LIMITACI</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Ó</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>N DE RESPONSABILIDAD</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: Conforme lo dispuesto por el </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>art. 27</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, los límites indemnizatorios y las causales de exclusión de la responsabilidad, no operan si el viajero prueba la culpa del organizador o del intermediario. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">En este sistema, el usuario que persiguiera una </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><u>reparación integral del daño</u></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> debía probar la intención de haberlo provocado, o cualquier otra conducta que implicara desatención deliberada de las consecuencias dañosas que podían resultar de la conducta debida, o ignorancia inexcusable de sus consecuencias (Barreiro). Es decir, una inversión de la carga de la prueba (a veces “diabólica”) que resulta inadmisible hoy.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>En conclusión</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">:</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Para Barreiro</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote4sym" name="sdfootnote4anc">4</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, ambos cuerpos normativos (LAV/RAV y Convención de Bruselas) comprenden un sistema de responsabilidad subjetiva, limitada y mancomunada, desde ya, opuesto al establecido por la ley de defensa del consumidor. Lamentablemente, tanto la LAV como el RAV, pese a su desactualización evidente, siguen vigentes y aún no se ha logrado sancionar un nuevo marco normativo que supere las enormes falencias que se han evidenciado en las últimas décadas respecto a la regulación de las agencias de viajes. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">En efecto, previo a la sanción del art. 40 LCD en su redacción actual, todo el sistema de responsabilidad que le cabía al intermediario y al organizador de viajes giraba en torno a la aplicación de la responsabilidad de tipo subjetiva. En tal sentido señalaba </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Kemelmajer de Carlucci,</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> en época anterior a la norma antes mencionada, que sobre el organizador pesa una responsabilidad limitada, con culpa, pero de base finalmente subjetiva, pues se puede liberar acreditando su propia diligencia en la elección. A su vez, los intermediarios tienen una posición muy favorable, ya que, su responsabilidad es tarifada y de naturaleza subjetiva, sin presunciones de culpabilidad.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">A partir de la sanción de la ley 24.240 &#8211; y en especial luego de la reforma introducida por ley 24.999-, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>la responsabilidad de las agencias frente a los viajeros ha quedado encuadrada definitivamente en el sistema previsto por el ordenamiento de consumo</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, tal como lo han entendido unánimemente la doctrina y la jurisprudencia</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote5sym" name="sdfootnote5anc">5</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">El art. 3 in fine LDC aporta aún mayor claridad a la primacía de las normativa consumeril, y en tal sentido dispone: </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>“Las relaciones de consumo se rigen por el régimen establecido en esta ley y sus reglamentaciones sin perjuicio de que el proveedor, por la actividad que desarrolle, esté alcanzado asimismo por otra normativa específica.”</i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>4</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>. </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>RÉGIMEN DEL CONSUMIDOR</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Para Silvestre, hay consenso mayoritario doctrinal –y, agregamos, jurisprudencial- en que las normas de la ley 18.829, dec. 2182/7 y Convención de Bruselas fueron insuficientes para una protección adecuada del turista. La LAV y el RAV, aun vigentes, fundamentalmente se ocupan de regular el ejercicio profesional de la agencias de viaje –normas administrativas- y no de tutelar los derechos de los usuarios. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">No hay duda que los servicios turísticos son servicios a consumidores. Así lo entienden, con algunas particularidades, Kemelmajer de Carlucci</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote6sym" name="sdfootnote6anc">6</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> -Benítez</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote7sym" name="sdfootnote7anc">7</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> y Weingarten-Ghersi</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote8sym" name="sdfootnote8anc">8</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, entre otros.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>El contrato de viaje es un típico contrato de consumo</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">En un polo de la relación se encuentran, además del agente de viajes, toda una red de prestadores de servicios (transportadores, hoteleros, dueños de restaurantes, disquerías, centros deportivos, etc.); en el otro, un turista, consumidor del servicio, que suscribe un texto normalmente predispuesto. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Los contratos son instrumentados por adhesión. Su nota tipificante es la desigual posición de los contratantes que exhibe un marcado desnivel negocial, con un mayor poder de imposición a favor del predisponente.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">La aplicación preferencial del plexo normativo del consumidor respecto de cualquier otro también se desprende de la CN (suprema Art.31), en especial a partir de la REF 94 del Art.42.</span></span></p>
<p align="justify"><b><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">a) </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">A</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">mpliación de sujetos responsables . La cadena de comercialización</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></b></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Encontramos además en el ámbito de contrato de viaje </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>la aplicación del</b></span></span> <span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>principio de equiparación y/o una excepción al principio de relatividad contractual</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, al tratarse de contratos conexos vinculados con un fin único: el viaje. Incluso antes de la sanción del CCC, que luego veremos, un fallo de Córdoba resolvió que: </span></span></p>
<p align="justify">“<span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: small;">La responsabilidad de las agencias de viaje por los servicios comprometidos, abarca no sólo las hipótesis en que son directamente brindados por ella, sino inclusive en el caso de supeditación a la actividad de otras empresas prestatarias. El destinatario de los servicios debe ser protegido, inclusive por el incumplimiento de otras empresas que no son terceros por los que no debe responder la agencia, sino todo lo contrario, desde que intervienen con ella en la cadena de contratación, hasta llegar al usuario”</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote9sym" name="sdfootnote9anc">9</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: small;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Teniendo en cuenta que el turismo genera una pluralidad de sujetos actuantes, el viajero se encuentra en muchas oportunidades ante la imposibilidad de individualizar al sujeto responsable. Por eso, las nuevas tendencias de protección del consumidor indican la conveniencia de la concentración de la responsabilidad en un sujeto solvente, que se encuentre cerca del domicilio del turista y responda por la actuación de los múltiples intervinientes en la prestación turística.</span></span></p>
<p align="justify"><b><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">b) </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">R</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">esponsabilidad objetiva</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></b></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">La del agente de viajes es una </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>obligación de resultado </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">que cede solo por la prueba del rompimiento del nexo causal (causa ajena) y genera una RESPONSABILIDAD OBJETIVA, que se presume y solo desaparece cuando el agente pruebe Caso Fortuito o Fuerza Mayor, Culpa de la víctima (total o parcial) o Culpa de un 3° por quien no responde.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>La responsabilidad del proveedor se encuentra regulada en dos artículos LDC</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">:</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>Incumplimiento de las obligaciones contractuales</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Art.10 bis</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>Incumplimiento de la obligación. El incumplimiento de la oferta o del contrato por el proveedor, </i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><u>salvo caso fortuito o fuerza mayor</u></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>, faculta al consumidor, a su libre elección a:</i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>a) Exigir el cumplimiento forzado de la obligación, siempre que ello fuera posible;</i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>b) Aceptar otro producto o prestación de servicio equivalente;</i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>c) Rescindir el contrato con derecho a la restitución de lo pagado, sin perjuicio de los efectos producidos, considerando la integridad del contrato.</i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>Todo ello sin perjuicio de las acciones de daños y perjuicios que correspondan. </b></i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>Daños producidos al consumidor, derivados de las cosas o servicios defectuosos</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Art.40</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>Si el daño al consumidor resulta del </i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>vicio o riesgo de la cosa o de la prestación del servicio</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>, responderán el productor, el fabricante, el importador, el distribuidor, el proveedor, el vendedor y quien haya puesto su marca en la cosa o servicio. El transportista responderá por los daños ocasionados a la cosa con motivo o en ocasión del servicio.</i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>La responsabilidad es </i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>solidaria</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>, sin perjuicio de las acciones de repetición que correspondan. Sólo se liberará total o parcialmente quien demuestre </i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>que la causa del daño le ha sido ajena</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>.</i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Ésta norma se encuentra íntimamente vinculada con el </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>deber de seguridad (obligación de resultado que genera responsabilidad objetiva – Picasso</b></span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote10sym" name="sdfootnote10anc">10</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>)</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> regulado en el Art.5 LDC que recae en cabeza de todo proveedor en una </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>relación de consumo</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, sin distinciones de responsabilidad contractual o extracontractual. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Pesa sobre la agencia de viajes un deber de seguridad frente al usuario pues “el viajero debía ser conducido a su lugar de destino sano y salvo”. Dicho deber es considerado ínsito en las relaciones de consumo, para preservar a las personas o las cosas de los contratantes contra los daños que puedan originarse en la ejecución del contrato. La fuente del deber de seguridad se encuentra en el art. 42 de la Constitución Nacional.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Dicen Hernández y Frustagli</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote11sym" name="sdfootnote11anc">11</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, que en el contexto de éste régimen, se prescinde de la distinción entre las órbitas contractual y extracontractual de responsabilidad en tanto el menoscabo sufrido se enmarca en la relación de consumo. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>E</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>ntonces </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>, </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>la responsabilidad será</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">:</span></span></p>
<ul>
<li>
<p align="justify"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>OBJETIVA</b></span></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: se presume salvo prueba en contrario y no admite exención subjetiva salvo que se pruebe “causa ajena” fehaciente: caso fortuito, fuerza mayor, culpa de la víctima o de un tercero por quien no se responde.</span></span></span></p>
</li>
<li>
<p align="justify"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>SOLIDARIA</b></span></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: La responsabilidad es extensiva a toda la cadena de comercialización prevista por el art. 40, lo que implica inexorablemente que ante el </span></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>daño</b></span></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> ocasionado al pasajero en el ámbito del desarrollo de cualquiera de los servicios brindados por los distintos prestadores que conforman un paquete turístico (hotel, transporte, etc.), la agencia sea obligada a responder, prescindiendo de su diligencia e incluso de la de dichos prestadores.</span></span></span></p>
</li>
<li>
<p align="justify"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>INTEGRAL</b></span></span></span><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: debe aplicarse el principio por el cual los daños causados al consumidor viajero deben ser reparados en forma completa y sin limitaciones ni deducciones de ningún tipo, a diferencia de lo que ocurría con el régimen tarifado anterior. Así, ingresaran rubros que, en caso de probarse, podrán ser reclamados además del daño material emergente, como ser: lucro cesante, daño moral, daño punitivo (tema complejo que excede la presente), etc. </span></span></span></p>
</li>
</ul>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>c) </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>C</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>ausales de exoneración</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Hernández y Frustagli, en la obra mencionada, explican que el Art.40 LDC no establece un elenco de eximentes sino que se limita a señalar que (refiriéndose a los integrantes de la cadena de comercialización) solo se liberará total o parcialmente quien demuestre que la causa del daño le ha sido ajena. Eso significa que la causa material del daño debe desplazarse a otro centro de imputación, de modo concurrente o total, es decir: caso fortuito, fuerza mayor, culpa de la víctima o de un tercero extraño.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>I</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>.- CULPA DE LA VÍCTIMA</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: la conducta del propio damnificado pudo haber sido causa exclusiva o solo una concausa del daño, produciendo la fractura del nexo causal o concurriendo con la producción del daño. Ahora bien, ¿es necesario que la víctima actúe con “culpa” propiamente dicha o basta su mero hecho material para configurar la eximente? La segunda postura es mayoritaria tanto en doctrina como jurisprudencia. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">No obstante, en materia de consumo la interpretación será restrictiva y es necesario tener muy en cuenta las </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>condiciones personales de cada consumidor </i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">y su eventual participación en el hecho dañoso, sobre todo de aquellos consumidores o subconsumidores especialmente vulnerables (niños, discapacitados, personas mayores, etc). También hay que sopesar las </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>condiciones relativas al objeto de la relación</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, atendiendo a la naturaleza del bien o del servicio prestado (más o menos riesgoso) y la suficiencia y claridad de la información brindada por el proveedor, entre otras cosas. </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>Será indispensable que el hecho de la víctima no reconozca como antecedente el obrar negligente u omisión del proveedor</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b> (CSJN causa Ledesma, María Leonor c. Metrovías SA 22/04/2008).</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>II</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>.- CULPA DE UN TERCERO AJENO:</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> Aquel por el cual no se responde, es decir, alguien totalmente ajeno a la cadena de comercialización. No serán “terceros”, por ejemplo, los servicios de guías, traslados o excursiones contratadas por una agencia con sus proveedores receptivos, debiendo responder por los daños causados por éstos en caso de un defectuoso servicio.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>III</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>.- CASO FORTUITO O FUERZA MAYOR</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: Son sucesos totalmente imprevisibles o, pudiendo preverse, resultan inevitables. El CF o FM actúan como eximente de responsabilidad en la medida en que sea ajeno al riesgo o vicio de la cosa, ya que aquel que se encuentra ínsito dentro del riesgo propio de la cosa o servicio no exime de responsabilidad.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Atendiendo al origen del daño, DE LA HAZA DÍAZ</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote12sym" name="sdfootnote12anc">12</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> establece que, concretamente en el ámbito turístico, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>“es necesario que los sucesos que provocan la falta de cumplimiento provengan del círculo externo a la propia agencia o a las empresas que prestan los servicios turísticos directamente al consumidor o que, proviniendo de su propio círculo, queden fuera, por anormales o imprevisibles, de su ámbito de control, por ser ajenos al riesgo propio y típico de la actividad empresarial de una agencia de viajes o de unas empresas turísticas por razón de estas circunstancias”</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">La clave, más allá del caso fortuito o fuerza mayor, reside a priori en la cantidad y calidad de la información brindada al pasajero y luego, en la actitud predispuesta, oportuna y diligente asumida por el prestador del servicio turístico para dar una solución al problema suscitado. Incluso en los casos en que se aprecie fuerza mayor, aunque tal circunstancia exonera de responsabilidad, no exonera de prestar el deber de asistencia al turista</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote13sym" name="sdfootnote13anc">13</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>Típicos ejemplos de la actividad turística</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Fenómenos climáticos adversos:</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> corresponde a las agencias de viaje el informar de los riesgos que conlleva un viaje a determinados destinos turísticos en épocas determinadas. En caso contrario, es responsable al no considerarse un caso de fuerza mayor.</span></span><b> </b><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Ej. La frecuencia de huracanes en el Caribe y, precisamente, en alguna época del año (septiembre y octubre) hacen que tales fenómenos no sean imprevisibles para las agencias de viajes que se dedican a vender estos destinos); </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Huelga de aerolíneas</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> (existe mucha jurisprudencia que no considera a la huelga como “imprevisible” o “inevitable” cuando son los propios empleados de la demandada quienes realizan la medida de fuerza); Ver Fallo: </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>Cambiaso, María y otro c/Societe Air France S.A. s/Incumplimiento de contrato &#8211; JUZGADO CIVIL Y COMERCIAL FEDERAL 1 – 06/05/2016: </b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: small;">(…) se ha dicho que si se tiene en cuenta la organización formal de los trabajadores en sindicatos y asociaciones, la intervención obligada del Estado en los conflictos laborales, en general -acentuada en materia de servicios públicos- la comunicación existente entre las partes que los protagonizan a través de comisiones, es verdaderamente difícil creer que el paro del personal de una firma dedicada al transporte aéreo pueda ser, al mismo tiempo, imprevisible, inevitable y ajeno a ella. (cfr. Cam.Civ.Com.Fed., Sala III, in re “Bunodiere Paule Clotilde y otro c/ Aerolíneas Argentinas SA. s/ daños y perjuicios”, causa 96/2006, del 30/03/2010).</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Estado de sitio o guerra,</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> no será CF o FM si son de público conocimiento y/o el proveedor pudo aconsejar en contrario. Aquí se combina el deber de información con la situación en determinados países que hace que se califiquen como “países de riesgo” que hacen desaparecer el elemento de imprevisibilidad, necesario para calificar un determinado supuesto como fuerza mayor.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">¿Quién debe conocer el riesgo? “la agencia de viajes que contrató directamente con el actor la realización del viaje, a ella le incumbía un específico deber profesional de conocer cuál era la situación del país de destino y cuál el riesgo que implicaba para su cliente, pues sólo así podía informar a éste, omitiendo cumplir ese deber de informarse e informar a su cliente, lo que propició que se aceptara el viaje sin conocer los riesgos”</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote14sym" name="sdfootnote14anc">14</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Ver fallo: </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>Meinel, Von T. y otro c/JULIA TOURS S.A. y otros s/Daños y Perjuicios. CAMARA CIVIL &#8211; SALA A – agosto 2015</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">: </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: small;">(…) una cosa es que la frustración del fin del contrato pueda conllevar su ineficacia funcional, y otra distinta que ese hecho desencadene la responsabilidad civil de los operadores turísticos. Es evidente que en el caso esa responsabilidad no deriva de la simple frustración de la finalidad (que no implica en sí misma ningún incumplimiento de los demandados), sino de la omisión de haber informado oportuna y eficazmente esa circunstancia a los actores y haber optado, en cambio –en una actitud claramente reñida con la buena fe-, por ejecutar mecánicamente un plan prestacional que ya no tenía ninguna utilidad para los viajeros, e incluso los exponía a riesgos evidentes. Corresponde en este punto traer nuevamente a colación el deber de información que pesa sobre los proveedores, que en el caso exigía, según lo acabo de señalar, imponer a los actores del real estado de cosas en el destino y ofrecerles suspender o reprogramar el viaje. (…) Es evidente que una revuelta popular es un hecho irresistible. Sin embargo, ya he señalado que frente a la existencia de tales acontecimientos -que causaron una frustración del fin del contrato- la buena fe y las normas tuitivas del consumidor imponían a las demandadas informar inmediatamente a los actores y suspender la ejecución del viaje, cosa que no hicieron. En otras palabras, la frustración del viaje se debió a un caso fortuito (los acontecimientos vividos en Egipto), pero no es esa frustración la que compromete la responsabilidad de las demandadas, sino que ella se debe a que incumplieron su obligación de información (que era distinta e independiente de la de prestar los servicios turísticos) y vulneraron la buena fe al pretender continuar adelante con un contrato cuya finalidad manifiestamente se había frustrado”.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Medidas de seguridad defectuosas (hoteles, excursiones):</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> Ej. se descarta o morigera el caso fortuito o la fuerza mayor ante la insuficiencia de medidas de seguridad adoptadas por el hotel en las piscinas o playas o de los prestadores de servicios secundarios, cuando no cumplen las medidas de control previas.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>5</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>. </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL.</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Relata Silvestre que con el desarrollo y masificación del turismo, fundamentalmente a partir de los años 80, una doctrina y jurisprudencia muy activa delineó los conceptos y naturaleza jurídica del contrato de viaje, atípico con tipicidad social. Esta primera jurisprudencia sostuvo no obstante que los agentes de viaje en general tenían una responsabilidad subjetiva, “solo eran responsables en los casos que hubiera culpa”. A pesar de ello, otros jueces en sus sentencias y también la doctrina comenzaron a sostener que las agencias de viaje asumían frente al turista una obligación de resultado, es decir, una responsabilidad objetiva. </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>“Si no se cumple el fin del contrato, que en este caso es la realización del viaje de la manera convenida, hay responsabilidad del agente de viaje, independientemente de todos los contratos que tenga que celebrar el agente de viajes para cumplir con esa finalidad frente al turista”</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. El fundamento legal de esta interpretación amplia, hacia la objetividad de la responsabilidad, se encontró, a partir de 1993, en la LDC y sobre todo en los </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>principios generales del derecho civil existentes hasta ese momento, aplicando normas generales de contratos afines, como la locación de obra</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Con el avenimiento del nuevo CCC, el plexo normativo se amplia y se hace ineludiblemente aplicable al contrato de viaje (de consumo) pues se regulan los principios generales de los contratos, la forma de interpretación de los mismos y también la responsabilidad por los incumplimientos de obligaciones y daños. Incluso frente a la existencia de una regulación específica en la materia (la cual, hemos visto, resulta insuficiente y desfasada), las directrices sentadas por el CCC tienen plena vigencia para la actividad turística. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Pero lo más importante es que todo el régimen de protección al consumidor fue incorporado al núcleo duro del CCC e incluso mejorado, pues al regularlo se tuvieron en cuenta las características contractuales modernas, en materia de masividad, publicidad, venta por medios electrónicos, contratos de adhesión y conexidad contractual.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">¿</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>Qué normas del CCC pueden tener importancia para el contrato de viaje y la responsabilidad de los operadores turísticos</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">?</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>a) </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Actuación de auxiliares. Principio de equiparación.</b></span></span><i><b> </b></i></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>Art.732</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. El </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>incumplimiento</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> de las </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>personas de las que el deudor se sirve para la ejecución de la obligación</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> se equipara al derivado del propio hecho del obligado. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">A menudo, al acreedor no le interesa que el cumplimiento de la prestación a cargo del deudor sea realizado por este o por un sustituto; solo le interesa que la cumpla. La equivalencia de comportamientos sugiere que, frente al acreedor, tanto la conducta del deudor como la de sus sustitutos o auxiliares representan un mero, quid facti, y ambas se unifican considerándose como una sola. Ese ensanchamiento del vínculo obligatorio —se concluye— debe redundar en un beneficio para el acreedor, por lo que necesariamente el deber de responder por los hechos del dependiente que pesa sobre el principal, es irrefragable. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">En turismo esto trae como consecuencia que el turista podrá reclamar por los incumplimientos derivados del accionar propio del vendedor del servicio turístico como así también serán responsables por ese incumplimiento todos aquellos que hayan formado parte de esa cadena contractual (MIN –MAY – PREST) y podrá reclamarle a cualquiera de ellos, sin perjuicio de las acciones de repetición y/o contratos de indemnidad que puedan existir entre ellos. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Al tratarse -el fin del contrato de turismo- de una obligación de resultado (concreción del “viaje” conforme lo pactado y la obligación de seguridad frente al pasajero*), el Art.1723 establece que la responsabilidad del acreedor será </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>objetiva</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. Dice el Art.1722, por su parte, que el factor de atribución es objetivo cuando la culpa del agente es irrelevante a efectos de atribuir responsabilidad. En tales casos, se libera demostrando la causa ajena, excepto disposición legal en contrario. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Una norma similar, refiriéndose al ámbito de los daños, es el </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>art. 1753</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, que consagra la responsabilidad del principal por el hecho del dependiente. Establece este artículo que </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>el principal responde </i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>objetivamente</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i> por los </i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>daños</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i> que causen los que están bajo su dependencia, o las personas de las cuales se sirve para el cumplimiento de las obligaciones</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: small;">*</span></span> <span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: small;">La obligación de seguridad es un deber calificado de fuente contractual, expresa o implícita, funcionalmente autónomo de los deberes primarios o típicos del negocio, emanado de la buena fe y cuya finalidad es preservar la indemnidad de las personas y la incolumidad de las cosas.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>b) </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Regulación de los contratos conexos</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">El principio general en materia contractual es la relatividad, establecido en el </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Art.1021 CCC</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">, es que un contrato solo tiene efecto entre las partes contratantes, no lo tiene respecto de terceros, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>excepto en los casos previstos por la ley</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. Por su parte, el </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>art.1022 CCC</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> dice que el contrato no hace surgir obligaciones a cargo de terceros, ni los terceros tienen derecho a invocarlo para hacer recaer sobre las partes obligaciones que éstas no ha convenido, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><u>excepto disposición legal</u></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Ahora bien, el CCC incorpora como novedad lo que denomina “contratos conexos” que serán una excepción a la regla de relatividad contractual. Por un lado, los conceptualiza en el </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Art.1073</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> al decir que </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>Hay conexidad cuando </i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>dos o más contratos autónomos</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i> se hallan vinculados entre sí por una </i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>finalidad económica común previamente establecida</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>, de modo que uno de ellos ha sido </i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><b>determinante</b></i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i> del otro para el logro del resultado perseguido. Esta finalidad puede ser establecida por la ley, expresamente pactada, o derivada de la interpretación, conforme con lo que se dispone en el artículo 1074</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">La pluralidad contractual conectada por una finalidad común previamente establecida y a cuya consecución tienden todos los vínculos, se caracteriza por esa atadura o ligazón inescindible, por la cual, si bien cada contrato es aparentemente autónomo, en rigor, existe o se ha celebrado teniendo en miras a otro contrato usualmente simultáneo que procura facilitar.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Se integra con dos elementos configurantes: a.- la pluralidad (dos o más contratos autónomos) y b.- la finalidad económica común (el objetivo supracontractual). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Esto significa que aun cuando se trata de negocios aparentemente autónomos, todos tienden o procuran el logro de un resultado común o negocio único, que no se podría alcanzar sin la interacción de cada uno de dichos contratos. No se exige simultaneidad temporal ni instrumentación única. Por lo general, la instrumentación es sucesiva o casi simultánea, más la instrumentación es variada o múltiple y esto último es lo que presenta dificultades.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">La finalidad económica supracontractual es distinta de la causa fuente y causa fin de cada contrato conectado. Cada uno de los contratos bien podrá presentar un objetivo concretamente identificable y hasta aparentemente autónomo, mas existe un motivo generalmente recóndito o, por lo menos, diferente al de cada negocio individual, que lleva a las partes a buscar una interrelación o establecer un sistema o red para alcanzar un único y diferente objetivo al de cada negocio individual. La conexidad estará dada por el grado de funcionalidad que cada contrato tenga correlativamente con los otros a fin de alcanzar el objetivo común.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Los contratos conexos pueden y deber ser interpretados en conjunto, los unos respecto de los otros, para llegar a una solución equitativa de los conflictos que puedan suscitarse en su ejecución (</span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Art.1074</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">).</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Ahora bien, el art.1075 establece que probada la conexidad contractual, </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i>un contratante puede oponer las excepciones de incumplimiento total, parcial o defectuoso, aún frente a la inejecución de obligaciones ajenas a su contrato. Atendiendo al principio de la conservación, la misma regla se aplica cuando la extinción de uno de los contratos produce la frustración de la finalidad económica común</i></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><i><u><b>TURISMO Y CONEXIDAD</b></u></i></span></span> <span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> ya decíamos que en el contrato de viaje combinado encontramos una relación jurídica principal, entre el turista y el vendedor, que tiene por objeto la contratación del viaje en sentido global, el cual estará constituido por una pluralidad de relaciones o contratos satélites que serán celebrados para el cumplimiento del fin principal que es: la concreción del “viaje” conforme lo informado y pactado y respetando la seguridad del viajero. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Así, encontraremos subcontratos con transportistas, con alojamientos y con prestadores de servicios complementarios, como por ejemplo excursiones, espectáculos y asistencia al viajero. Por otro lado, podrán existir actos jurídicos celebrados entre el vendedor y las mayoristas o los tour operadores. Todos estos contratos se encuentran sin dudas vinculados por esa finalidad común y forman parte del contrato de viaje global. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">En orden a determinar la responsabilidad del organizador del viaje combinado por el incumplimiento de su prestación principal, advertimos que el contrato de turismo genera al empresario obligaciones de organización y coordinación entre los distintos sujetos encargados de cumplimentar el programa de conducta comprometido. En los viajes combinados, el cumplimiento del débito obligacional asumido por el organizador se fracciona en distintos segmentos, cuya ejecución se encuentra a menudo delegada a diversos prestadores a través de las cuales se provee el servicio de transporte, alojamiento y otros conexos (por caso: tours, visitas a museos, asistencia a espectáculos públicos, excursiones de caza, entre otros). Ello así, el tramo de la responsabilidad pareciera atomizarse ante la intervención de los distintos operadores, situación que coloca en aparente estado de indefensión al consumidor. Sin embargo, la ejecución del servicio turístico por terceros prestadores no exime de responsabilidad civil al organizador del viaje, quien responde </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>en forma directa y objetiva </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">aunque la prestación deficiente sea ejecutada por las personas introducidas por el organizador. De recibo, el organizador del viaje combinado, responde por el incumplimiento de las personas autorizadas, introducidas expresa o virtualmente al contrato para materializar la prestación comprometida, aun cuando no medie subordinación jurídica y en virtud de un deber de garantía de carácter objetivo.</span></span><sup><a class="sdfootnoteanc" href="#sdfootnote15sym" name="sdfootnote15anc">15</a></sup><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>c) </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Contrato de viaje como contrato de consumo</b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">Art.1092/1122 CCC </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"> resultan aplicables al contrato de viaje cuando éste sea celebrado por un consumidor con un proveedor o prestador. Ya lo veremos al tratar el tema de turismo y defensa del consumidor, pero todas las normas protectorias del consumo se hacen extensivas a la órbita del contrato de viaje.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">TB las normas generales del contrato (arts.957/1031) y su extinción (Arts.1076/1091 CCC).</span></span></p>
<p align="justify"><a name="_gjdgxs"></a> <span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">TB Las normas generales en materia de responsabilidad civil (arts.1708/1780 CCC)</span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000000;"><i><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">* </span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;"><b>Cecilia MOLINARI </b></span></span><span style="font-family: Tahoma, serif;"><span style="font-size: medium;">es abogada (UNR) con posgrado en Derecho del Turismo (UBA) y docente de Legislación Turística en la Licenciatura en Turismo de la UNR.</span></span></i></span></p>
<hr />
<div id="sdfootnote1">
<p align="justify"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote1anc" name="sdfootnote1sym">1</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> Norma Olga Silvestre; Responsabilidad de las agencias de viaje. Una oportunidad perdida Publicado en ¨Revista de Responsabilidad Civil y Seguros La Ley, año VI N* 5, junio 2004 pag. 37.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote2">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote2anc" name="sdfootnote2sym">2</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> Karina M. Barreiro; Régimen de responsabilidad de las agencias de viajes; La Ley 2016, D, 1; RCyS 2016- VIII, 95</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote3">
<p align="justify"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote3anc" name="sdfootnote3sym">3</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> “Giambelluca c/ Nabil Travel Service SRL” C.N.Civ. Sala E- 11-7-02. Revista de Responsabilidad Civil y Seguros -Vol. IV- 2002 p. 84</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote4">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote4anc" name="sdfootnote4sym">4</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> Karina M. Barreiro; Régimen de responsabilidad de las agencias de viajes; La Ley 2016, D, 1; RCyS 2016- VIII, 95</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote5">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote5anc" name="sdfootnote5sym">5</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> En tal sentido: BORDA, Alejandro “El contrato celebrado con organizadores de viajes turísticos es un contrato de consumo”, LL-2003-B, pág. 214. Responsabilidad Civil Doctrinas Esenciales; FARINA, Juan M. “Defensa del Consumidor y del Usuario”, Buenos Aires, Astrea, 2004, pág. 77 y sgtes.; ECHEVESTI, Carlos y SILVESTRE, Norma O. “Responsabilidad Civil de las Agencias de Viaes”, Ed. La Ley, pág. 40; CNCom., Sala A “Chiapetta, Graciela Mónica y otros c/Iquique Turismo S.A.”, LL 2008-F, pág. 382; Cámara 1ra. de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Minas, de Paz y Trib. de Mendoza 28/07/2006 “Leiva, Pablo c/Asatej S.R.L. s/Daños”; entre otros.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote6">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote6anc" name="sdfootnote6sym">6</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> Kemelmajer de Carlucci, Aida “El contrato de turismo” Revista de Derecho Privado y Comunitario N* 3 &#8211; Ed. Rubinzal Culzoni 1997.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote7">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote7anc" name="sdfootnote7sym">7</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> Kemelmajer de Carlucci, Aída &#8211; Benítez, Diego- Coordinadores. “Turismo, Derecho y Economía regional”. Ed. Rubinzal Culzoni 2003.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote8">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote8anc" name="sdfootnote8sym">8</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> Weingarten, Celia y Ghersi, Carlos “Contrato de Turismo” .Ed. Abeledo Perrot 2000.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote9">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote9anc" name="sdfootnote9sym">9</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> Autos Cristina, Hugo c/ Kalmar Viajes y Turismo- Jdo. 1* Instancia Civil- Córdoba 16-4-94, citado por Weingarten- Ghersi, ob. cit. p. 134</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote10">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote10anc" name="sdfootnote10sym">10</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> PICASSO, Sebastián en htt://www.nuevocodigocivil.com</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote11">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote11anc" name="sdfootnote11sym">11</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> Hernández, C. – Frustagli, S. El funcionamiento de las eximentes en supuestos de daños al consumidor. UNR, Trabajos del Centro segunda Serie (N°8), 2010.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote12">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote12anc" name="sdfootnote12sym">12</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> DE LA HAZA DÍAZ, P. El contrato de viaje combinado. La responsabilidad de las agencias de viajes. Madrid, 1997, pág 251.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote13">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote13anc" name="sdfootnote13sym">13</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> PANIZA FULLANA, A. La Responsabilidad de organizadores y detallistas y sus límites: El alcance de la fuerza mayor en el ámbito turístico. Universidad Islas Baleares. Ponencia presentada en el taller sobre responsabilidad de operadores, agencias y prestadores turísticos, correspondiente al Primer Congreso Iberoamericano de Derecho del Turismo.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote14">
<p align="left"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote14anc" name="sdfootnote14sym">14</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> Vid. DE LA HAZA DÍAZ, P.: El contrato de viaje combinado. La responsabilidad de las agencias de viajes. Madrid, 1997, página 253.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote15">
<p align="justify"><a class="sdfootnotesym" href="#sdfootnote15anc" name="sdfootnote15sym">15</a><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"> María Martha Agoglia. RESPONSABILIDAD EN EL TURISMO. Deber de responder del organizador viajes combinados. </span></span></span><a href="http://derechodelturismo.net/ver/157/turismo-y-responsabilidad"><span style="color: #0000ff;"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: small;"><u>http://derechodelturismo.net/ver/157/turismo-y-responsabilidad</u></span></span></span></a></p>
</div>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Turismo estudiantil &#8211; Responsabilidad de la Agencia de viajes &#8211; Daño moral y material &#8211; «FEFE, Mario A. y O. c/ Alegría de Viajar S.A.»</title>
		<link>https://www.turismoyderecho.com.ar/turismo-estudiantil-responsabilidad-de-la-agencia-de-viajes-dano-moral-y-material/</link>
					<comments>https://www.turismoyderecho.com.ar/turismo-estudiantil-responsabilidad-de-la-agencia-de-viajes-dano-moral-y-material/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[turismoyderecho]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Sep 2016 18:51:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Jurisprudencia]]></category>
		<category><![CDATA[Daño Físico]]></category>
		<category><![CDATA[Daño Moral]]></category>
		<category><![CDATA[Obligación de Seguridad]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad de la Agencia de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Turismo Estudiantil]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://turismoyderecho.com.ar/?p=1163</guid>

					<description><![CDATA[VIAJES DE ESTUDIOS. ACCIDENTE. DAÑO MORAL Y MATERIAL. CONTRATO DE ORGANIZACION DE VIAJE. OBLIGACION DE SEGURIDAD TACITA. RESPONSABILIDAD OBJETIVA. RELACION]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>VIAJES DE ESTUDIOS. ACCIDENTE. DAÑO MORAL Y MATERIAL. CONTRATO DE ORGANIZACION DE VIAJE. OBLIGACION DE SEGURIDAD TACITA. RESPONSABILIDAD OBJETIVA. RELACION DE CONSUMO. RESPONSABILIDAD CONTRACTUAL INDIRECTA. INDEMNIDAD E INCOLUMIDAD DEL VIAJERO O TURISTA. SUMINISTRO DE INFORMACION. CULPA CONCURRENTE. EXTENSION DEL RESARCIMIENTO. INCAPACIDAD PERMANENTE. INTEGRIDAD FISICA. VALOR INDEMNIZABLE. FIJACION DEL QUANTUM. PADECIMIENTO EXTRAORDINARIO. PROYECTO DE VIDA. AMBITO INTERNACIONAL. APLICACION DE DERECHO INTERNO MAS FAVORABLE. PRINCIPIO DE REPARACION INTEGRAL. COSTAS. VALOR LITIGIOSO REAL</p>
<p><strong>FEFE, Mario A. y O. c/ Alegría de Viajar S.A. (Transatlántica) s/ Daños y Perjuicios // Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial (Sala I), Rosario, Santa Fe; 04-may-2012.</strong></p>
<h4><strong><a href="http://turismoyderecho.com.ar/wp-content/uploads/2016/09/Fefe_c_Transatlantica.pdf">Ver FALLO COMPLETO</a></strong></h4>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.turismoyderecho.com.ar/turismo-estudiantil-responsabilidad-de-la-agencia-de-viajes-dano-moral-y-material/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Responsabilidad de la Agencia de Viajes &#8211; «Combina c. Viajes Falabella s/ Cumplimiento-Resolución de Contrato»</title>
		<link>https://www.turismoyderecho.com.ar/combina-c-viajes-falabella-s-cumplimiento-resolucion-de-contrato/</link>
					<comments>https://www.turismoyderecho.com.ar/combina-c-viajes-falabella-s-cumplimiento-resolucion-de-contrato/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[turismoyderecho]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Feb 2016 17:06:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Jurisprudencia]]></category>
		<category><![CDATA[Agencias de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Deber de Información]]></category>
		<category><![CDATA[Negligencia en la gestión]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad de la Agencia de Viajes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://turismoyderecho.com.ar/?p=928</guid>

					<description><![CDATA[SINTESIS Responsabilidad de la agencia de viajes. Condena a una agencia de viajes a indemnizar a una pareja por no]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="mb32"><strong>SINTESIS</strong></p>
<div class="mb32 parte-estilo"><span class="p-descriptor">Responsabilidad de la agencia de viajes. Condena a una agencia de viajes a indemnizar a una pareja por no haber gestionado en forma diligente la devolución del monto de los pasajes abonados por un viaje a Europa que cancelaron luego de varias reprogramaciones. Los clientes cancelaron el viaje y solicitaron a la agencia que gestionara la devolución del monto erogado, pero la empresa aérea quebró antes de que del dinero pudiera ser devuelto. Considera que la agencia no cumplió con el deber de información que le era exigible en razón del contrato de consumo que la vinculaba con sus clientes y que debe el dinero como consecuencia de no haber obtenido la restitución a la cual se obligó frente a sus clientes con fundamento en el contrato de intermediario de viajes celebrado entre ellos.</span></div>
<div class="mb32 parte-estilo"></div>
<div class="mb32 parte-estilo"></div>
<div class="mb32 parte-estilo"><em>Cámara  6ta. de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Córdoba, </em></div>
<div class="mb32 parte-estilo"><em>CÓRDOBA, 10 de Diciembre de 2015</em></div>
<div class="mb32 parte-estilo"><em>Id Infojus: NV13848</em></div>
<div class="mb32 parte-estilo"></div>
<div class="mb32 parte-estilo"></div>
<div class="mb32 parte-estilo"> <span style="color: #0000ff;"><strong><a style="color: #0000ff;" href="http://turismoyderecho.com.ar/wp-content/uploads/2016/02/combina-jose-armando-y-otro-c.-viajes-falabella.pdf" target="_blank" rel="">VER FALLO COMPLETO</a></strong></span></div>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.turismoyderecho.com.ar/combina-c-viajes-falabella-s-cumplimiento-resolucion-de-contrato/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Responsabilidad de la Agencia de Viajes &#8211; Contrato de Crucero &#8211; Ley de Navegación &#8211; «L., N. R. c/ Turisur S.R.L. y otro s/ daños y perjuicios»</title>
		<link>https://www.turismoyderecho.com.ar/responsabilidad-de-la-agencia-de-viajes-contrato-de-crucero-ley-de-navegacion-l-n-r-c-turisur-s-r-l-y-otro-s-danos-y-perjuicios/</link>
					<comments>https://www.turismoyderecho.com.ar/responsabilidad-de-la-agencia-de-viajes-contrato-de-crucero-ley-de-navegacion-l-n-r-c-turisur-s-r-l-y-otro-s-danos-y-perjuicios/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[turismoyderecho]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 Oct 2015 11:08:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Jurisprudencia]]></category>
		<category><![CDATA[Contrato de Crucero]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Navegación]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad de la Agencia de Viajes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://turismoyderecho.com.ar/?p=713</guid>

					<description><![CDATA[Hace lugar a la demanda de daños y perjuicios contra una empresa de turismo, interpuesta por la madre de una]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hace lugar a la demanda de daños y perjuicios contra una empresa de turismo, interpuesta por la madre de una menor de edad -al momento del hecho- que sufrió la amputación de uno de los dedos de su mano izquierda como consecuencia de las lesiones producidas, luego de que un marinero dependiente de la demandada cerrara una de las puertas de hierro del buque en el cual iban a realizar una excursión y le aplastara uno de los dedos a la menor damnificada. Considera que el transportador debe responder por las lesiones que padezcan los pasajeros dado que la prestación esencial y principal a la que se obliga el transportador frente al pasajero se traduce en el cumplimiento de la obligación de traslado, sano y salvo. Asimismo, entiende que el accionar del marinero fue la causa generadora del accidente, puesto que se trata de un profesional que se desempeña en una embarcación destinada únicamente a transportar pasajeros y su conducta puede encuadrarse en lo dispuesto por el art. 330 de la Ley de Navegación.</p>
<h3><span style="color: #000080;"><strong><a style="color: #000080; text-decoration: underline;" href="http://turismoyderecho.com.ar/wp-content/uploads/2015/10/lnr-c.-turisur-srl-y-otro-s.-danos-y-perjuicios.pdf" target="_blank">VER FALLO COMPLETO</a></strong></span></h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>SENTENCIA</p>
<p>CAMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CIVIL CAPITAL FEDERAL,</p>
<p>CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES</p>
<p>14 de Septiembre de 2015</p>
<p>Id Infojus: NV12941</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.turismoyderecho.com.ar/responsabilidad-de-la-agencia-de-viajes-contrato-de-crucero-ley-de-navegacion-l-n-r-c-turisur-s-r-l-y-otro-s-danos-y-perjuicios/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Responsabilidad de la Agencia de Viajes &#8211; Responsabilidad del Operador &#8211; Revuelta Social &#8211; «P. N., M. M. y otro c/ J. Tours S. A. y otro s/ daños y perjuicios»</title>
		<link>https://www.turismoyderecho.com.ar/p-n-m-m-y-otro-c-j-tours-s-a-y-otro-s-danos-y-perjuicios-responsabilidad-de-la-agencia-de-viajes-responsabilidad-del-operador-revuelta-social/</link>
					<comments>https://www.turismoyderecho.com.ar/p-n-m-m-y-otro-c-j-tours-s-a-y-otro-s-danos-y-perjuicios-responsabilidad-de-la-agencia-de-viajes-responsabilidad-del-operador-revuelta-social/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[turismoyderecho]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 26 Sep 2015 02:34:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Jurisprudencia]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad de la Agencia de Viajes]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad del Operador]]></category>
		<category><![CDATA[Revuelta Social]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://turismoyderecho.com.ar/?p=700</guid>

					<description><![CDATA[Hace lugar a la demanda por daños y perjuicios interpuesta contra una agencia de viajes y una operadora de turismo]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hace lugar a la demanda por daños y perjuicios interpuesta contra una agencia de viajes y una operadora de turismo por dos turistas que contrataron un paquete turístico con destino a Egipto, que no pudieron realizar las excursiones pactadas en el contrato debido a una revuelta social ocurrida en la ciudad de El Cairo, lo que obligó a la suspensión de los servicios incluidos en el tour. Sostiene que la ley 18.829, el decreto 2.182/1972, y la Convención de Bruselas estructuran un sistema de responsabilidad subjetiva, basado en la diligencia que deben poner las agencias intermediarias y los organizadores de viajes en la prestación del servicio prometido, y que el art. 2 inc. 2 de aquella convención dispone que sus reglas se aplicarán sin perjuicio de las legislaciones especiales que establezcan disposiciones más favorables para algunas categorías de viajeros. En consecuencia, entiende que aquel régimen especial debe integrarse con los principios generales de la responsabilidad civil establecidos en el Código Civil. Además considera que, en tanto las actoras contrataron con las demandadas la provisión de un servicio de turismo para su consumo final, se configuran los extremos previstos por los arts. 1 y 2 de la ley 24.240, razón por la cual resulta indudable que existía entre las partes una relación de consumo.</p>
<h3><span style="color: #000080;"><strong><a href="http://turismoyderecho.com.ar/wp-content/uploads/2015/09/pnmm-y-otro-c-j-tours-sa-y-otro-s-danos-y-perjuicios.pdf" target="_blank">Fallo completo</a></strong></span></h3>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.turismoyderecho.com.ar/p-n-m-m-y-otro-c-j-tours-s-a-y-otro-s-danos-y-perjuicios-responsabilidad-de-la-agencia-de-viajes-responsabilidad-del-operador-revuelta-social/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
