El turismo internacional continuó siendo deficitario en Argentina durante el primer semestre
La República Argentina cerró la primera mitad del año con una mejora en la balanza turística en comparación con el mismo período del año anterior. Aunque el número de residentes que viajaron al exterior continuó superando al de extranjeros que ingresaron, la brecha se redujo considerablemente.
De acuerdo con el informe oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), entre enero y junio se registró el ingreso de 2,89 millones de turistas no residentes a la Argentina. Esta cifra representa un incremento interanual del 7,4 por ciento en la llegada de visitantes internacionales.
En contraposición, el flujo de turismo emisivo contabilizó a 6,38 millones de turistas residentes que viajaron al exterior durante el mismo período. Este volumen reflejó una contracción del 13,2 por ciento en comparación con las cifras registradas en la primera mitad del año pasado.
Evolución de los flujos de viajeros internacionales
El saldo neto entre entradas y salidas finalizó con un resultado negativo de 3,48 millones de turistas durante los primeros seis meses. Sin embargo, la diferencia se achicó en casi 1,2 millones de personas respecto al déficit acumulado en el ciclo previo.
Al sumar a los excursionistas que cruzaron los pasos fronterizos sin realizar pernoctes, las dimensiones del flujo global se ampliaron. El turismo receptivo reunió a 4,79 millones de visitantes totales, mientras que el turismo emisivo alcanzó los 9,29 millones de personas.
En lo relativo al mes de junio, ingresaron al país 329,2 mil turistas extranjeros, lo que marcó un alza interanual del 3,3 por ciento. Por su parte, la salida de residentes disminuyó un 22 por ciento en ese mes, ubicándose en 501,9 mil personas.
Balance cambiario y nivel de gasto de los turistas
La Encuesta de Turismo Internacional (ETI), enfocada en los accesos de Ezeiza, Aeroparque y el Puerto de Buenos Aires, reflejó el impacto financiero de estos desplazamientos. Durante el segundo trimestre del año, el saldo negativo por turismo alcanzó los 751,9 millones de dólares.
En el acumulado del semestre, los visitantes no residentes desembolsaron 1.553,9 millones de dólares en el país. A su vez, los viajeros locales efectuaron consumos en el exterior por 3.401,5 millones de dólares, dejando un déficit de 1.847,6 millones de dólares.
El gasto diario promedio durante el trimestre presentó disparidades según el origen del viajero. Los residentes argentinos que viajaron al exterior gastaron un promedio de 105,8 dólares diarios, mientras que los turistas extranjeros en Argentina promediaron 87,3 dólares por día.
Países de origen y destinos más seleccionados
Brasil se consolidó como el principal mercado emisor de turistas hacia la Argentina durante el sexto mes del año, con 101,4 mil arribos. El podio del turismo receptivo se completó con la llegada de visitantes provenientes de Uruguay y Chile.
Respecto de las preferencias de los viajeros argentinos, Europa se posicionó como el destino más elegido durante el mes de junio, sumando 87,2 mil salidas. Le siguieron en preferencia las distintas regiones del resto de América y la República Federativa del Brasil.
En cuanto a los motivos de viaje, las actividades de ocio y vacaciones explicaron el 54 por ciento del turismo receptivo y el 67,7 por ciento del emisivo. Los hoteles de cuatro y cinco estrellas constituyeron el alojamiento más demandado en ambas modalidades.
Modos de transporte y vías de acceso fronterizo
La vía aérea se mantuvo como la opción preponderante para el transporte de pasajeros a nivel internacional durante el semestre. Los aeropuertos concentraron el 50 por ciento del turismo receptivo total y el 44 por ciento de las salidas de residentes.
Durante el mes de junio, el 56,5 por ciento de los extranjeros ingresó al territorio argentino en avión, el 31,8 por ciento por vía terrestre y el 11,7 por ciento fluvial o marítimo. Por su parte, el 62,4 por ciento de los residentes partió por vía aérea.
La caída en las salidas al exterior se observó en todas las vías, pero se acentuó en los pasos terrestres con una baja del 34,8 por ciento. Los desplazamientos aéreos hacia el exterior descendieron un 14,6 por ciento, mientras que los fluviales cayeron un 16,7 por ciento.
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