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Turismo: el déficit trepó a US$918 millones en el tercer trimestre pese a menos viajes

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La balanza turística argentina volvió a cerrar en rojo. Entre julio y septiembre de 2026, el déficit por turismo alcanzó los US$918,4 millones, según la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) que publicó el INDEC el lunes 26 de octubre. La cifra supera en un 3,3% a la del mismo período de 2025 y confirma una paradoja: aunque viajan menos argentinos al exterior y llegan cada vez más extranjeros, el saldo en dólares sigue empeorando.

En el tercer trimestre del año anterior, el resultado negativo había sido de US$889,3 millones. La diferencia se explica porque el gasto de los residentes en el exterior creció más, en términos absolutos, que el ingreso de divisas que dejan los visitantes. El turismo emisivo demandó US$1.558,9 millones, frente a los US$1.463,9 millones de un año atrás, mientras que el receptivo aportó US$640,5 millones, contra US$574,6 millones en 2025.

El dato también marca un deterioro respecto del trimestre anterior: entre abril y junio, el rojo había sido de US$751,9 millones, por lo que el saldo negativo se amplió más de un 20% en tres meses, en coincidencia con las vacaciones de invierno y con el Mundial de fútbol disputado en Estados Unidos, México y Canadá.

Más extranjeros, menos argentinos en los aeropuertos

El relevamiento del INDEC en los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque muestra con claridad el cambio de tendencia en los flujos. En el trimestre llegaron por vía aérea 609.400 visitantes no residentes, un 18,5% más que los 514.200 del mismo período de 2025. En sentido inverso, salieron 955.900 residentes, un 7% menos que los 1.027.600 registrados un año antes.

Aun así, la brecha entre quienes se van y quienes llegan sigue siendo amplia: unas 346.500 personas a favor del turismo emisivo. A eso se suma una diferencia clave en el comportamiento del gasto. Según la ETI, cada turista extranjero desembolsó en promedio US$94,5 por día en el país, mientras que cada argentino en el exterior gastó US$103,8 diarios. Además, los residentes permanecieron más tiempo fuera: 15,7 noches en promedio, frente a 11,1 noches de los visitantes no residentes.

Entre los turistas que llegaron al país predominó el motivo de ocio y vacaciones (60,3%), seguido por la visita a familiares y amigos (21,4%). En materia de alojamiento, el 36,7% eligió hoteles de cuatro y cinco estrellas, el 24,9% optó por casas o departamentos alquilados —un segmento en el que pesan las plataformas de alquiler temporario— y el 23,3% se hospedó en viviendas de familiares o amigos. La Ciudad de Buenos Aires concentró el 60,1% de las pernoctaciones.

Septiembre: Brasil lideró las llegadas y Chile se desplomó como destino

El último mes del trimestre dejó señales en la misma dirección. En septiembre ingresaron al país 733.600 visitantes no residentes, un 14,2% más que un año atrás; de ellos, 432.200 fueron turistas (+15,3%) y 301.400, excursionistas que no pernoctaron. En paralelo, 1.047.700 residentes viajaron al exterior (-13%), de los cuales 613.100 fueron turistas, un 13,2% menos que en septiembre de 2025.

Brasil se mantuvo como el principal mercado emisor hacia la Argentina, con 113.800 turistas y un alza del 22,3%. Le siguieron Uruguay (78.100; +11,2%), el resto de América (59.800; +25%), Chile (52.300; +3,4%), Europa (42.400; +13,8%) y Paraguay (34.200; +4,3%). El mayor crecimiento relativo correspondió a Estados Unidos y Canadá, con 25.800 visitantes y una suba del 26,2%.

Del lado de los argentinos, Brasil siguió siendo el destino más elegido, con 124.000 turistas, aunque con una caída del 20,1%. Europa recibió unos 94.000 viajeros (-10%) y el resto de América, 88.800 (+8,1%). La baja más pronunciada se dio en Chile, que pasó a recibir unos 83.500 argentinos, un 32,3% menos que un año atrás. Paraguay (-17,3%) y Uruguay (-9,7%) también retrocedieron, mientras que Estados Unidos y Canadá se mantuvieron estables (+0,3%), sostenidos por el Mundial.

Por qué el rojo persiste: tipo de cambio e ingresos

Los especialistas coinciden en que la caída del turismo emisivo responde más a la situación económica de los hogares que a un cambio de precios relativos. Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra, atribuyó la merma de viajes al exterior a la falta de ingresos, al aumento de la morosidad y a las dificultades de muchas familias para llegar a fin de mes. Al mismo tiempo, destacó que el turismo receptivo crece pese a que la Argentina sigue siendo un destino caro para los extranjeros.

María Castiglioni, de C&T Asesores Económicos, recordó que el déficit turístico suele correlacionarse con el tipo de cambio real y con el nivel de actividad. Según su estimación, para revertir el saldo negativo el dólar debería ubicarse en torno a los $4.000 a precios actuales, muy lejos de los $1.560 a los que cerró el oficial minorista el lunes de la publicación, con una suba acumulada de apenas 5,4% en el año frente a una inflación de 23,6% hasta septiembre.

Con este panorama, el sector turístico enfrenta un escenario de contrastes: la llegada de visitantes internacionales muestra una recuperación sostenida, impulsada por la conectividad aérea y por mercados como Brasil y Estados Unidos, pero la competitividad cambiaria limita su impacto en la generación de divisas. La temporada de verano, con la habitual salida de argentinos hacia playas brasileñas y uruguayas, será la próxima prueba para la balanza turística.

Fuentes: INDEC (Encuesta de Turismo Internacional)


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